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Perfiles pergaminenses

Carlos Luján del Valle: un referente del periodismo, inquieto y emprendedor

 Carlos del Valle delineó su Perfil Pergaminense con LA OPINION. (LA OPINION) Carlos del Valle delineó su Perfil Pergaminense con LA OPINION. (LA OPINION)

Es la voz de “Candilejas” un programa que nació en Radio Mon y hoy continúa en FM Láser. Trabajó en espacios emblemáticos del periodismo local y nacional y tuvo la fortuna de entrevistar a personajes célebres. Es el creador del Museo del Deporte y tiene en mente poder dar vida al Museo de la Voz. En lo personal asegura que su principal capital es su familia.


Carlos Luján del Valle es periodista. Desde hace más de 50 años comparte su vida con su esposa María Teresa Borrás. Es padre de cuatro hijos: Carly, Leonardo, Diego y Mariana; y abuelo de 16 nietos. Su familia ocupa un lugar central en su vida. Nació en Pergamino y vivió en el barrio Acevedo, en Siria, al lado de la Cooperativa “La Pergaminense”.

Su padre, Carlos José, era deportista, empleado municipal y dueño de un bar tradicional que funcionaba en la esquina de España y Sarmiento. Su madre se llamaba Adelina Calderone y fue ama de casa. Tuvo dos hermanos: Beba y Alfredo, ambos fallecidos. Cuando habla de su infancia, el relato se transforma en una postal de la ciudad de entonces: “Gran parte de mi niñez fue en el bar de mi padre, un lugar de ferroviarios que se transformaba con la llegada de los trenes. Entre las 11:00 y las 16:00 y entre las 17:00 y las 21:00  era una fiesta la esquina de España y Sarmiento.  Allí funcionaban la panadería ‘La flor del norte’; la farmacia de Isidoro Pacífico; la vieja Escuela Nº 4; y en la otra esquina vivía el diputado Juan Samuel Altube. Guardo la imagen de un Pergamino que no todo el mundo conoció. En los trenes de la noche llegaban los diarios y los canillitas los pasaban a buscar para vocearlos en las calles”.

Fue a la Escuela Nº 1 y luego al Colegio Nacional. Jugó al basquetbol en las categorías infantiles de Douglas Haig. Integraban el equipo: Luis Altube, Aldo Marmaruso, Osvaldo Disanto, el ‘Bicho’ Serantes y los hermanos Bertone; dirigidos por Horacio Abel Ayestarán. 

De su adolescencia recuerda la salida con amigos de “la barra” y el tradicional paseo. “Todos los días nos íbamos con amigos a la calle San Nicolás que no era peatonal y nos juntábamos allí; y los domingos hacíamos la tradicional ‘vuelta del perro’ que consistía en recorrerla caminando entre la Avenida y San Martín. Fue una de las cosas más lindas de Pergamino en el ambiente social. Los días que llovía eran los más tristes de nuestras vidas”.

Desde siempre fue un apasionado del automovilismo. No hubo carrera o circuito al que no asistiera. “Me encantaban los acontecimientos de ese deporte”.  

El periodismo

Su otra pasión fue y es el periodismo. A pesar de que trabajó de otras cosas, ese fue su oficio y la tarea que mantuvo a lo largo de los años y que aún hoy ejerce. Su primera incursión fue estando en segundo año del Colegio Nacional cuando siendo presidente del Centro de Estudiantes ideó una publicación gráfica que se imprimía a color en un taller de la ciudad de Rojas. Hicieron dos números y refiere que la impresión a color era revolucionaria para aquella época: 1955. “Ese fue mi primer intento periodístico”, refiere.

“Me gustaba participar de las polémicas en el fútbol que por Publicidad Mon hacían Omar Pacini, ‘Pocho’ Tesone, Raúl Arballo y ‘Coco’ Riera”, señala y cuenta que fue por un ofrecimiento de Omar Pacini que comenzó a escribir para ‘Pergamino entre 15 Días’. “Mi primera crónica fue la de un partido entre El Socorro y Douglas Haig”, dice y continúa: “Con la anuencia de Horacio Ayestarán que era el director, salí a hacer notas en Capital Federal y en dos días hice catorce entrevistas”. Entre las memorables menciona el diálogo con Nélida Lobato; Pinocho; Oscar Rovito; Roberto Galán, y otros tantos. “Un día me mezclé y salí en los diarios al lado de la señora de Aramburu cuando cruzaban al convento para ir a rezar por su aparición en momentos crudos del país”.

Más tarde comenzó a trabajar en Publicidad Mon integrando el equipo deportivo. Su primer relato fue reemplazando a Omar Pacini en un partido de torneo preparación. “Fue un relato pobre pero me entusiasmé y seguí relatando hasta que en 1974 me vinieron a buscar de LT20 Radio Junín para seguir la campaña de Sarmiento. Estuve 20 años trabajando en ese medio transmitiendo, fútbol, basquetbol y boxeo y gracias a ese trabajo, por ejemplo, conocí todas las canchas del fútbol argentino”.

En 1981 inició una vinculación con el diario Ambito Financiero que por entonces se comercializaba solo por suscripciones. Ese lazo le valió el pasaporte para vivir ricas experiencias. “En la redacción del diario durante quince años hice 63 páginas dedicadas a Pergamino. Un día me convocaron para viajar con el presidente Carlos Menem a una convención a San Diego. Recuerdo que allí Menem se encargó de anunciar que había privatizado YPF y Aerolíneas Argentinas; fui el único periodista que estaba presente y ese discurso tuve que transcribirlo. Al día siguiente tuve la posibilidad de entrevistarlo en la cancha de golf en la que jugaba, en una transmisión en vivo para Radio Láser”.

Esa radio que menciona es la que posee desde 1988. En la actualidad tiene en esa emisora el programa “Pasando Revista” y “Candilejas”, una experiencia que es su sello propio y que nació originalmente en Radio Mon en 1974.

Su profesión lo llevó también por caminos memorables del deporte. “Ricardo Arias, relator de Radio Splendid me convocó para que lo acompañara en el relato de la última pelea de Carlos Monzón frente a Rodrigo Valdez”, cuenta y recuerda la semana que compartió con “Tito” Lectoure, Ricardo Arias, Edmundo Rivero y su esposa esperando la pelea. “Tuve la fortuna de estar en varias peleas internacionales, fue un camino que me dio muchas satisfacciones”.

De su paso por la televisión recuerda la inauguración de Canal 4 y su participación como conductor en el primer panorama informativo. “Trabajé en esa experiencia con  José Luis Lanzillota, Omar Pacini, Héctor del Giúdice, Horacio Ayestarán y Roberto Veros”.

Viajado, experimentado y curioso afirma que su mejor entrevista fue con “La Raulito”, un personaje entrañable que le dejó muchas enseñanzas. “Me emociono cuando la recuerdo, porque me dijo que deseaba ser una persona ‘clase Kennedy’ para tener dinero y ayudar a los pobres”.

Consustanciado con el hecho de tener un Papa Argentino, asegura que el colofón de su vida periodística sería encontrarse con el Papa Francisco para “charlar a solas”.

La política y la participación

Fue secretario privado del intendente Carlos Nazareno Gaspard, en la que califica como “una ríspida época de la política Argentina en tiempos de Isabel Perón”.  

En 1995 fue elegido presidente de la Cooperadora Policial de Pergamino. Cumplió esa función durante seis años hasta que el Gobierno provincial hizo cesar el funcionamiento de esas entidades. 

En política fue candidato a concejal por Luis Patti como candidato a gobernador y de esa experiencia rescata los 2.511 votos, una performance “interesante”.

Siempre se mostró comprometido a participar y a aportar ideas que  pudieran materializarse en beneficio de la comunidad. Menciona una experiencia: El Museo del Deporte, inaugurado hace tres años. “Fue una idea que surgió para que pudiéramos demostrar que Pergamino tuvo y tiene grandes referentes del deporte. Siempre se decía que Arrecifes era cuna de campeones y pensaba que eso sucedía en el automovilismo, pero en Pergamino habíamos tenido campeones como Bello, Echecopar, Paola Suárez, Raúl Luján Labbate, “Paco” Darder, Patricio D’Ottavio, y otras tantas figuras de distintas disciplinas. Comencé a juntar fotos para que pudiéramos contarle al mundo que nosotros también somos cuna de campeones.

“El Museo se instaló primeramente en la estación del Ferrocarril, luego estuvo en la Cooperativa Eléctrica y ahora encontró su sede gracias a Javier Martínez en el local de la Terminal de Omnibus, por donde pasan diariamente tres mil personas”, relata. Y comenta que con el intendente se ha acordado ampliar el museo y en la dársena de entrada y salida de micros poder hacer gigantografías con fotos de personajes ilustres de la ciudad.

El valor del archivo

Gracias a su vocación periodística, cuenta con un rico archivo: “Tengo doce cajas con fotos, diarios y revistas, es un trabajo personal muy artesanal porque cada imagen que está allí es el fruto de haber ido a buscar la historia que había detrás de cada persona que aparece en una fotografía”.

También tiene un archivo sonoro con las voces de personajes célebres. Su deseo es poder crear un “Museo de la Voz”. Trabaja en idear esa iniciativa y confiesa que es un proyecto que ha tenido eco en el interés del intendente municipal. “Tengo 300 voces”, afirma, entusiasmado. Enumera algunas referencias locales y cuenta que también tiene entrevistas con Carlos Monzón, Carlos Menem, Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa, Arturo Frondizi y la última nota lograda en Argentina con Arturo Illia”.

Aventuras empresariales

A la par de la labor periodística, siempre fue un inquieto emprendedor. “Traje a Pergamino a Julio Iglesias. Fue una aventura que costó 20 mil dólares, fueron 700 personas, casi me estafan, y me valió alguna deuda que pude salvar. El único que me apoyó hasta el último momento fue Hugo Apesteguía que siempre me dijo que admiraba mi intento empresario”.

Además de ese espectáculo organizó y trajo, entre otros, a Horacio Guarany, Osvaldo Pugliese, Nicola di Bari, Sandro y Luis Sandrini. “Fueron aventuras inolvidables”, resalta y lamenta que Pergamino haya perdido “las grandes fiestas, los carnavales, las carreras de automovilismo, los combates de boxeo, los grandes momentos de la Sociedad Rural”.

Una definición de sí mismo

En la actualidad está abocado exclusivamente a la radio. Cuando no está trabajando disfruta de los amigos y rescata material para el Museo que, asegura, “tiene que seguir con o sin Del Valle”.

Se define a sí mismo como un hombre que jamás se entrega. “Soy una persona que se dio cuenta un poco tarde de la cantidad de horas que tiene el día”. Cuando lo cuenta vuelve sobre el recuerdo de su padre: “El me decía que el día tenía un montón de horas para aprovechar. Hoy entendí lo que significaban esas palabras.

“Me caracterizo como un tipo de mi casa, que guardo el sabor de compartir la vida con cada uno de los integrantes de mi familia”, prosigue. Habla de su esposa cuando refiere que en su hogar está su “universo preferido”. Se conocieron siendo muy jóvenes cuando él trabajaba en una empresa de tractores en la esquina de Merced y Avenida y la vio pasar. “Me dije: ‘Voy a esperar que pase de nuevo’. Y pasó. Desde ese día estamos juntos”.

En esa anécdota ve reflejado el paso de la vida y se emociona. Asegura que la clave de la permanencia es “ocupar las horas del día para superar los problemas que traen las edades.

“Sé que tengo un espacio estrecho para seguir haciendo cosas y compartiendo la felicidad de mi familia”, concluye sabiendo que detrás de los proyectos que emprende está la esencia de su vida.