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Pergamino

Nicolás Kohan revolucionó el mercado de las gorras con su creativa marca Flut

 El joven Nicolás Kohan dueño de la marca Flut. (LA OPINION) El joven Nicolás Kohan dueño de la marca Flut. (LA OPINION)

El joven que nació en Capital Federal y a los pocos meses llegó a Pergamino desde hace poco tiempo con su emprendimiento logró imponerse en el rubro. El nombre del producto significa marea en alemán.


Nicolás Kohan, es un joven como muchos, sin embargo a los 20 años vive un momento sorprendente y casi impensado en su corta vida. Visionario, talentoso y emprendedor son tres de las principales características de este estudiante de Comercialización (Marketing) Universidad Argentina de la Empresa (Uade) en Buenos Aires que desde hace pocos meses creó la marca de gorras Flut (marea en alemán) que son elegidas en un mercado exigente y varios famosos (periodistas, futbolistas, cantantes y modelos) la tomaron como propias, con el valor agregado que eso significa para una firma que recién se inicia en el rubro.

Aunque nació en Capital Federal, “Nico” a los pocos meses llegó a Pergamino con su familia, situación que lo hace sentirse un pergaminense más y señala que aqui se encuentra su gente, su lugar y afectos más entrañables.

 

Flut, sus comienzos

Nicolás Kohan señaló a LA OPINION que “Flut surge la tarde del 10 de septiembre de 2016, charlando con mi papá. El me apoya y me aconseja desde el principio, sobre la idea de fabricar ropa deportiva. Sinceramente, a mí lo que realmente me llamaba la atención y me generaba inquietud era la ropa urbana orientada al surf, ya que admiraba distintas marcas como Volcom, Billabong, Rip Curl, entre otras”. 

Además remarcó “quería tener algo propio y en un futuro dedicarme a ello. A partir de esa charla comencé a pensar en el proyecto, cómo y dónde buscar proveedores de materia prima (telas) y talleres de confección que se dedicaran a producir remeras. La noche de ese mismo día, me quedé despierto hasta altas horas de la madrugada buscando en Internet palabras relacionadas al surf en distintos idiomas, ya que tenía muy claro que era el segmento al que iba a apuntar mi marca” y agregó que confeccionó “una lista con distintas alternativas de nombres y logotipos. No podía parar de pensar en cómo se iba a llamar mi marca. Entre todas las alternativas que había anotado, estaba ‘Flut’ que significa marea en alemán. Esta palabra, además de estar relacionada con el surf, me gustó y su significado me atrapó al instante. La marea es conocida por arrastrar marineros mar adentro pero también por hacerlos llegar a sus destinos. Es símbolo de surgimiento, de fuerza y renovación. Trajo a mi mente la idea de infinidad”. 

“Al otro día luego de ir a la facultad, no dudé en contarle a mi tío, Gabriel Farías, que trabaja en la industria textil y de la moda desde hace años, por lo cual es un referente para mí. Le comenté sobre mi idea y no dudó en alentarme, sugerirme ideas y darme consejos para este proyecto que tenía en mente”, dijo “Nicolás.

 

Primeras gorras

Haciendo referencia a las primeras gorras, Kohan manifestó que después de todo lo anterior fue con su padre a visitar posibles proveedores: “Tenía muy claro que lo único que buscaría y colmaría mis expectativas era un producto de buena calidad. Después de analizar varias alternativas me recomendaron y visité las fábricas con las cuales hoy en día estoy trabajando”, remarcó.

“La idea de las gorras surge en el lapso que debía esperar para poder tener la muestra de mi primera remera, ya que tenían que realizar la moldería, cortar la tela, estampar y confeccionar. Un tiempo que para mí fue interminable. Estaba muy ansioso por comenzar inmediatamente, concretar y poder ver Flut en el mercado”, continuó diciendo.

 

Talento y buen gusto

También dijo que su sensación es que fue un proceso de generación espontánea e increíblemente rápido: “Pienso en las gorras, pongo en marcha la idea y cuando las primeras muestras llegan a mis manos, comienzo a mandar fotos a amigos, familia y personas allegadas a través de las redes sociales” y resaltó que con los primeros y positivos comentarios “comenzó a disminuir mi nivel de ansiedad ¡Había encontrado el canal y la manera más rápida de poner y ver a Flut en el mercado!”.

“Al primero que le envié las fotos de los modelos fue a mi tío… le encantaron. A partir de eso, él comienza a enviarme fotos de distintas marcas de gorras muy famosas en Europa sobre todo en España y en Estados Unidos (California). Comienzo a investigar sobre esas marcas y observo que la última tendencia de la moda en Europa eran los apliques bordados, lo cual me parecía muy atractivo. Fue en ese momento, en el cual no dudú en fusionar lo que está de moda en Europa, los apliques bordados, con lo que está de moda en Argentina, que son las gorras ‘trucker”, siguió explicando Kohan. 

Teniendo mi idea clara solo faltaba plasmarla en el producto. “Comienzo a buscar talleres de bordado en Buenos Aires con la única condición de que su trabajo y nivel de detalle fueran excelentes. La suerte estaba de mi lado, el primer lugar al que me dirigí y visité cumplía con mis premisas. Es la fábrica y con el profesional con el que hoy en día sigo trabajando” enfatizó y además contó que “teniendo el lugar donde iban a realizar los bordados, hablé con dos amigos, Federico Franzini y Facundo Castelli, que se dedican a la parte del diseño y les comuniqué claramente a qué segmento del mercado apuntaba mi marca. Ellos adaptaron el diseño y su creatividad a los apliques que llevan las gorras. Al mismo tiempo en el que me realizaban las muestras de los apliques, yo me dediqué a investigar cómo podía pegarlos en las gorras. Así que compré mi primera máquina para hacerlo y poder llevar a cabo la producción de las gorras Flut”.

 

Venta y mercado

Luego de tener listo los primeros productos quedaba definir los canales de promoción y comercialización. “Utilicé las redes sociales para llegar al público que deseaba, hacer conocer a Flut en el mercado y por supuesto generar ventas. Transcurrido un tiempo, comenzamos a hacer producciones de fotos con modelos y publicidad para mostrar el estilo de Flut a nuestros primeros fieles clientes y a los objetivos”, indicó Nicolás. 

Además contó que “llegué al mercado pergaminense con la ayuda de un amigo, Eric Levato. No dudé en consultarle si quería comercializarlas en la ciudad y su respuesta fue positiva. Además, las primeras gorras Flut se comenzaron a vender en un comercio local ‘Mundaka’ (de Marcelo Fornt) ubicado en San Nicolás Norte que depositó su confianza y a quien estoy muy agradecido”. 

“Por supuesto, me llegaban nuevas ideas a diario y mi objetivo era llevar a Flut a otras ciudades. Al tener a muchos de mis amigos estudiando en Rosario, les compartí mis iniciativas y les propuse sumarse al proyecto comercial a Francisco Di Santo e Ignacio Micheloni, quienes hoy manejan las ventas en esa ciudad”, finalizó diciendo. 

 

Remeras y otra etapa

Una vez encaminado el proyecto de las gorras, Kohan retomó sus orígenes y comenzó a darle mayor importancia a la producción de remeras, mejorando los diseños, la terminación y el etiquetado para poder llegar a obtener la remera ideal, aquella que quería y que estaba seguro gustaría en el mercado. “Además, esta primavera verano, Flut incorporó gorras para niños manteniendo el estilo de la marca y abriendo las puertas a un nuevo mercado. Y estamos desarrollando nuevos productos muy interesantes para este verano 2017-2018”, enfatizó el joven emprendedor.

 

En 50 ciudades

“Flut comenzó a crecer rápidamente y ha ido superando mis expectativas. Hemos abierto canales de ventas y distribución mayoristas a más de 50 ciudades”, remarcó y continuo señalando que “espero que tal como lo hace la marea con los marineros, Flut nos siga llevando a nuestros destinos deseados”. 

 

Agradecimiento

Por último, “Nico” no quiso olvidarse de sus colaboradores: “Mi agradecimiento es para todos los amigos que colaboran o me han ayudado, a mi familia, abuelos, tía Marta, tíos y a mi hermana por el apoyo y la colaboración constante. No puedo dejar de mencionar a mi mamá, quien me da una mano enorme en la distribución mayorista de los productos en el interior del país ¡Gracias a todos!”.