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Pergamino

Circulación vehicular en el Parque Municipal: ¿falta de control o de decisión política?

A pesar de los carteles en los accesos los conductores desoyen la normativa vigente e ingresan al anillo del Parque. (LA OPINION) A pesar de los carteles en los accesos los conductores desoyen la normativa vigente e ingresan al anillo del Parque. (LA OPINION)

Se registran fallas en la aplicación de la medida que prohíbe el ingreso de vehículos al Parque Municipal, que rige de lunes a sábados. Es notable la presencia de vehículos que entran cotidianamente al anillo, lo que pone en peligro la integridad de quienes asisten para disfrutar del deporte al aire libre.


En septiembre, se dio a conocer la decisión del Gobierno municipal de prohibir la circulación de vehículos (autos, camionetas y motos) en el anillo interno del Parque Municipal, de lunes a sábados. El proyecto original, llevado a cabo por la Dirección del Parque Municipal en conjunto con la Subsecretaría de Deportes y la Dirección de Tránsito, basaba su fundamentación en la prioridad que se busca darle al deporte y la actividad física al aire libre.

En la edición del 11 de septiembre de 2017, LA OPINION informaba que a partir del 21 de ese mismo mes, día en que se celebra la llegada de la Primavera, quedaba prohibida la circulación de vehículos en el Parque dejando habilitado el estacionamiento en 45 grados en la arteria interna que culmina en el Gimnasio cubierto.

A poco menos de cinco meses de la instauración de la medida el cumplimiento de la misma no es efectiva, hecho que es comprobable con tan solo asistir al Parque cualquier día y en cualquier franja horaria.

Preservar la integridad

El inmenso predio verde del Parque Municipal ofrece múltiples actividades para los pergaminenses y es por ello que, apropiándose del espacio, numerosos ciudadanos utilizan el anillo y el verde para correr, caminar, andar en bicicleta, en rollers o simplemente para disfrutar del aire libre. Son numerosos los niños, acompañados de sus familiares, los que pululan por el predio a diario así como también son múltiples los adultos mayores que asisten. Diversidad es la palabra que caracteriza la asistencia diaria al predio.  Y este comportamiento de la población es lo que refleja que el Parque Municipal se ha convertido en un espacio “de todos”. 

Con el objetivo de que los ciudadanos puedan convivir armoniosamente, desde hace algunos años los vehículos que ingresaran al anillo debían respetar una velocidad, indicada en múltiples carteles a la vista, no superior a los 25 kilómetros. No obstante la falta de respeto de parte de algunos hizo que esta norma de tránsito se incumpliera tornándose peligrosa la integridad de las personas que allí acuden cotidianamente.

Esto fue lo que motivó la creación de una ordenanza que prohíbe la circulación de vehículos, al menos durante seis días a la semana, y sí permitir el ingreso el domingo, teniendo en cuenta que en estas jornadas, el Parque se convierte en el cobijo de miles de pergaminenses que disfrutan actividades recreativas en familia. Pero a pesar de dotar de marco teórico a la normativa, pareciera que la operatividad para dar cumplimiento a la misma no existiera.

Sin control permanente

Si bien cuando este matutino hizo anuncio de la nueva disposición se manifestaba que “la presencia permanente de los inspectores” permitiría regular la medida, el control efectivo no está a la vista y la presencia de los agentes de tránsito no es permanente cuando es justamente “con presencia estable” en el lugar como se lograría hacer efectivo el cumplimiento de esta disposición.

En algunas oportunidades LA OPINION asistió al anillo del Parque Municipal y allí pudo comprobar, en primer lugar que la presencia de los inspectores no es permanente, y segundo que hay una población que hace uso y abuso de la falta de respeto hacia sus pares pergaminenses ya que violan sistemáticamente lo que se indica en los carteles (en los que se aprecian dibujos de vehículos tachados) ubicados en los dos accesos al Parque Municipal: el ingreso principal por avenida Perón y el otro ubicado en 25 de Mayo y Monroe. Las rejas de este último acceso permanecen abiertas de lunes a viernes habida cuenta que por allí ingresan los trabajadores de la Dirección de Deportes, quienes practican deportes dentro de dicho predio o quienes acceden al natatorio. No obstante en algunos momentos del día esa puerta de rejas es cerrada por lo que, desoyendo la prohibición, son los mismos conductores los que abren la reja para ingresar con sus vehículos para, simplemente, dar vueltas en un espacio copado por ciudadanos de diferentes edades que con buen tino hacen uso del predio verde y desarrollan allí sus actividades.

Peligro para los demás

Párrafo aparte merecen los ciclistas que formados en pelotones interminables desarrollan su entrenamiento diario en el anillo del Parque incumpliendo, también ellos, la normativa que insta a no superar los 25 kilómetros de velocidad. Este accionar también se torna peligroso y constituye una falta de compañerismo para con los vecinos que disfrutan del deporte al aire libre.

Desgracia con suerte

Hastiados de correr riesgos por la circulación de vehículos dentro del anillo, algunos  ciudadanos que hacen uso del Parque, dejan su reclamo a través de un llamado al 147 y pocos minutos más tarde se hace efectiva la circulación de una patrulla pero esto no es suficiente ya que solo la presencia permanente de agentes, que podría ser en ambos ingresos al predio, es lo que terminará por “poner el cascabel al gato”. Esto ha quedado completamente demostrado cuando hace algunas semanas, un martes precisamente (día en que no pueden circular los vehículos en el Parque), un atleta fue  embestido por un automovilista teniendo que ser el primero hospitalizado.

Días pasados comenzó en algunos puntos del Parque la instalación de barreras como medio para poner un freno a la circulación vehicular pero éstos han sido dispuestos a una distancia que no impide el paso de las motos y las bicicletas.

Considerando todo lo expuesto anteriormente, teniendo en cuenta la normativa vigente y avistando que las medidas que se toman para paliar esta problemática carecen de eficacia, es lógico hacer el siguiente replanteo: la circulación de vehículos en el parque municipal ¿Es la consecuencia de la falta de control o responde a una falta de decisión política de parte del Estado municipal? Ojala que llegue a oídos de las autoridades este llamado de atención que solo pretende cumplir con un objetivo: que el Parque Municipal sea un espacio de convivencia armoniosa entre todos los pergaminenses.