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Pergamino

Quejas de estudiantes por el servicio de la empresa Pullman a Rosario

 Los estudiantes aseguran que muchas veces los colectivos no pueden continuar viaje por problemas mecánicos. (ARCHIVO LA OPINION) Los estudiantes aseguran que muchas veces los colectivos no pueden continuar viaje por problemas mecánicos. (ARCHIVO LA OPINION)

Universitarios oriundos de Pergamino pusieron en el boca en boca negligencias, irresponsabilidades e impertinencias de la firma. Preocupación por el mal estado de los vehículos.


La empresa Pullman S.A. es por defecto la elegida por los estudiantes que deben migrar a la ciudad de Rosario para seguir sus respectivos estudios. Sin embargo, esto no se convierte en una contradicción, debido a que esta empresa es principalmente la elegida por la gran franja horaria de viajes que ofrece, con alrededor de 10 colectivos viajando sentido Pergamino - Rosario, y 10 colectivos haciendo el sentido inverso, por día. Esto da un promedio de un colectivo por hora.

Los estudiantes, ya miran con muy mala cara a la empresa, debido a que por un lado es la que genera comodidad en cuanto a horarios de partida, sin tener competencia alguna con otras empresas, pero por otro lado los problemas de horarios de partida y de llegada, estado de los vehículos, ciertas  inconductas de los choferes en cuanto a velocidad, entre otras cosas, fueron factores de quejas en el último tiempo. Los reclamos no se atan solamente a la empresa; muchos estudiantes han apuntado contra la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (Cnrt) acusando como un foco de problema la omisión de los controles que la ley ordena.

Podemos nombrar algunos ejemplos que varios estudiantes dieron para saber de qué se trata esta problemática: plásticos rotos del interior y/o exterior del vehículo, butacas desvencijadas, goteras sobre los asientos en días de lluvia; algo más grave, hay salidas de emergencia con el vidrio roto emparchada con un cartón, con la posibilidad de que esto suceda en una época invernal como les ha sucedido a muchos. Aún peor es la falta de elementos de seguridad y las deficientes condiciones mecánicas que presentan algunos de los vehículos, las cuales se delatan ante las reiteradas rupturas que se producen en pleno viaje, las cuales dan como resultado colectivos llenos de pasajeros varados a la vera de la ruta, sin contar el riesgo que ello presenta y las extensas demoras de arribo; el hecho más grave aún que se desprende de esta situación, es la evidente y absoluta falta de mantenimiento que existe sobre los vehículos.

Otra de las problemáticas, no menos importantes por supuesto, es la sobreventa de pasajes. “Más de una vez he asistido en viajes en que más de una persona se veía obligada a viajar de pie dado que se excedía la venta de pasajes en proporción a la cantidad de butacas que presentaba el coche”, explicó un joven estudiante de Ciencia Política, y agregó: “Puedo ilustrar otra situación de la que fui testigo; se presentaba de la siguiente manera, el agente representante de la Cnrt hacía las revisiones de rutina propias para dar aprobación de las condiciones del coche para iniciar su partida. Yo observaba con proximidad dado que estaba aprontado para abordar el colectivo una vez que el guarda me habilitase. En ese mismo instante en que tanto el agente del ente regulador como el chofer, y el guarda de la empresa Pullman dialogaban, y el primero le decía a estos últimos: ‘¿Cómo pueden viajar en esta ‘porquería?’. El mismo agente encargado de constatar las condiciones para autorizar el viaje en el cual partíamos al menos 40 personas, calificaba al vehículo dispuesto a transportarnos como una “porquería”, ante lo cual y paradójicamente el mismo agente dio aprobación para que el colectivo inicie el viaje a pesar de la apreciación realizada”.

Un estudiante de música, por su parte cuenta lo siguiente: “Las demoras que ocurren muy seguido son predecibles, mal nos acostumbramos los pasajeros a dejar pasar estas situaciones. El aire acondicionado muchas veces no funciona, sabemos que es indispensable para los días de calor excesivo en verano”, y a continuación añadió: “En algunas oportunidades he viajado con una cucaracha de acompañante. Los estudiantes que utilizamos este servicio no tenemos tantas opciones a la hora de elegir, dado que son pocas las empresas que realizan este trayecto”.

Muchos estudiantes han denunciado en varias oportunidades este tipo de cosas en el momento exacto en el que estaban sucediendo, llamando a la Cnrt pero recibiendo una respuesta negativa. Muchas de las empresas no cuentan con libros de quejas en todos sus puntos de ventas, incluso muchas ni siquiera cuentan con el mismo en las terminales de ómnibus.

Los jóvenes, con gran efervescencia acuden constantemente a Pullman S.A. para seguir sus sueños en la ciudad de Rosario, sin embargo, sienten que arriesgan su vida cada vez que viajan con la empresa. O al menos no viajan en las condiciones que se merece todo pasajero. 

En nuestro país la tasa de mortalidad en accidentes de tránsito es uno de los principales factores de muerte, lo cual se deduce el riesgo que implica emprender camino en una ruta. Ante este riesgo exponencial, se suman las falencias de una empresa que desde hace varios años no deja de recibir quejas. Mientras tanto los precios de los pasajes nunca dejan de actualizarse. Hoy el boleto a Rosario ronda los 150 pesos para los estudiantes y 190 el “entero”, recordando que son tan solo 110 kilómetros de distancia.