Avances:
Programan la relocalización de sectores de fácil inundación El Programa Emprender abrió nuevos talleres en Villa San José Habilitarán un puesto fijo de matriculación en la Región Sanitaria IV
Pergamino

Pergamino tendrá en 2017 obras públicas por unos 570 millones de pesos

 

Hay en ejecución o proyectado para este año una serie de obras de todo tipo, ya sea con fondos propios o provenientes de la Nación y la Provincia. También fue confirmado que el Municipio erogó unos 50millones de pesos para afrontar la inundación. La palabra del intendente Javier Martínez. 


Cuando se habla de presupuestos, gastos, inversiones, pagos, balances, los números a veces entusiasman y otras tantas asustan pero se sabe que sin ellos es imposible administrar, sea lo que sea. 

Esta vez LA OPINION fue en busca de dos números puntuales para que la comunidad pergaminense tenga en claro dos asuntos que hacen a la vida de la ciudad: por un lado cuánto le salió al erario municipal la inundación del 26 de diciembre de 2016 que tiene su impacto en el actual Presupuesto, y por otro lado qué cifra global se maneja para el plan de obras 2017 en el Partido de Pergamino, sumando los montos municipales, provinciales y nacionales.

Y la verdad es que una de las cifras asusta, pero la otra entusiasma, porque mientras que por un lado el Municipio tuvo que erogar casi 50 millones de pesos pata atender la contingencia de la inundación con el otorgamiento de subsidios incluido; por otro lado entre las obras que están en marcha (no sólo las de prevención de inundaciones sino de todo tipo) y las que se están licitando, se invertirán en Pergamino unos 570 millones de pesos, sin contar allí un proyecto de alto impacto y que corresponde al Gobierno nacional, como lo es la autovía y el medio anillo de circunvalación.

LA OPINION tuvo acceso a un informe detallado de las obras para 2017 (que aparece en estas mismas páginas) y además mantuvo una entrevista con el intendente Javier Martínez para hablar de estos temas y también sobre otros asuntos de interés, en especial de corte político, habida cuenta de que se empezó a transitar la recta hacia la temporada electoral.

- A pesar del infausto inicio del ejercicio y los gastos imponderables en los que se incurrió, ¿podemos esperar un buen año para Pergamino en materia de obras? 

-Las obras son un eje  fundamental de la gestión. Espero que en el futuro los pergaminenses nos recuerden por haber sido una gestión de obras y servicios para la comunidad y entendemos que estamos ante la posibilidad de generar obras que hasta hace un tiempo eran impensadas para Pergamino, y no hablo solo de obras de gran envergadura como la autopista (que estoy seguro que se va a concluir dentro de la gestión) o en Centro de Medicina Nuclear, sino también de otras obras como la ruta Guerrico-La Violeta; la reparación de la ruta Nº 32; los accesos a la ciudad; la gran inversión que se está haciendo en los barrios Tupac Amaru, Güemes y Las Lomitas, entre otras.

Hay muchas obras en ejecución y vamos a empezar con las inauguraciones el 8 de abril en la rotonda de Juan B. Justo. Cada 15 días presentaremos una obra porque la idea es mostrarle a la sociedad lo que venimos haciendo con los recursos desde 2016. Pero además hay una gran cantidad de obras que estamos licitando en estos días con el Fondo de Infraestructura 2017, con lo cual quizás para fin de año se vayan a mezclar obras de 2016 con las de 2017, por lo que indudablemente vamos a ver un Pergamino que va a crecer mucho a partir de sus obras y servicios.

-¿Qué montos se manejan?

-Hay cifras muy grandes que se están desembolsando para construir estas obras. Por ejemplo el Centro de Medicina Nuclear lleva una demanda de 213 millones de pesos, y en este tema siempre debemos reconocer el trabajo de la Fundación Leandra Barros para los pergaminenses y vecinos de la zona, porque ya nos confirmó el Ministerio de Salud que es un centro que va a ser utilizado por una amplia región de la provincia de Buenos Aires. Es una obra que empezó en enero de 2016 y está a punto de ser entregada llave en mano a un ente que vamos a formar entre la Fundación, la Municipalidad y la Provincia para administrar este Centro.

También se invirtieron 45 millones de pesos en el Programa Hábitat para dotar de infraestructura a los barrios Tupac Amaru, Güemes y Las Lomitas; cerca de 30 millones en el desagüe ramal norte; 120 millones en la ruta Guerrico-La Violeta, otro tanto en la ruta Nº 32, o sea que la apuesta que ha hecho el Gobierno en nuestra zona es más que importante, y también hay que decir que no es solamente en nuestra zona, porque los que viajan por algún motivo verán que las obras se van replicando en muchos puntos del país, porque esto es muy sencillo: el dinero de la gente va a las obras, no al bolsillo de alguien.

-De todo el plan de obras, ¿qué es lo que se hace con recursos municipales?

- Tenemos planes de cordón cuneta y asfalto que se hace con recursos propios, además de la construcción de los Centros de Atención Primaria de la Salud. Este año vamos a hacer a nuevo el de Atepam, también vamos a reparar el Parque España; haremos la última cuadra de la Peatonal; también colocaremos alrededor de 50 rampas para discapacitados; haremos obras de infraestructura en el Parque Industrial y repavimentaremos la avenida Barrancas del Paraná, entre otras cosas. Todo esto con recursos propios.

- Decíamos que el año no empezó bien en materia de números por los gastos que hubo que hacer en la emergencia por la inundación. ¿cómo quedaron las arcas municipales después de los pagos que hubo que sacar de manera urgente, sumados al monto que se dejará de percibir por la exención de tasas municipales a los afectados por el fenómeno?

-De subsidios a inundados llevamos pagados poco más de 26 millones de pesos y por exención de tasas vamos a dejar de percibir entre 16 y 17 millones de pesos. Además, en la contingencia hubo gastos por trabajos, combustibles, mercadería, colchones, etcétera, que nos llevaron alrededor de seis millones de pesos. La suma de esos tres ítems nos da una cifra cercana a los 50 millones de pesos, por lo que podemos decir que ese es el monto que sacamos del erario municipal para enfrentar la situación.

-¿Hay posibilidades de recuperar ese monto?

-De ese dinero, pusimos 20 millones que nos habían enviado desde Nación en noviembre para colocar contenedores para la basura; también la Provincia nos envió cinco millones de pesos y el ministro De la Torre nos mandó un millón más. Esta semana nos van a entrar 11 millones en carácter de ATN y así vamos a comenzar a recuperar los 20 millones de los contenedores, y  para agosto o setiembre nos liberarían otra partida similar. En conclusión, de los casi 50 millones vamos a recuperar casi la mitad, y el resto se irá paliando con fondos municipales, tratando de ser más eficientes en algunas áreas. Pero que se quede tranquila la gente, porque más allá de que debemos hacer algunos ajustes, en líneas generales las arcas municipales están bien.

-Los gremios municipales aún no aceptaron la oferta de aumento salarial. ¿Cómo cree que se va a solucionar ese tema?

-El ofrecimiento nuestro es bueno en comparación con el 90 por ciento de los aumentos que se están acordando en la Provincia. En la gran mayoría de los municipios el aumento ronda el 20 por ciento, siempre con cláusula gatillo por inflación. En tres o cuatro comunas hubo arreglos distintos porque el año pasado no habían hecho la recomposición y la están haciendo ahora. En nuestro caso el año pasado terminamos dando el 42 por ciento, con lo cual es una alegría que nuestros empleados le hayan ganado por uno o dos puntos a la inflación, y este año estamos ofreciendo un 26 por ciento. Pensamos que lo van a aceptar, porque es un buen ofrecimiento y además porque no tenemos más para ofertar, ese es nuestro límite.

-A casi tres meses de la inundación, ¿cómo evalúa la respuesta que dio el Municipio, primero en la contingencia y después en el manejo de la entrega de los subsidios?

-La contingencia fue compleja porque se trató de un hecho que desborda. Me di cuenta que la ciudad no estaba preparada para ese fenómeno. Fue muy difícil.

En cuanto a los subsidios, a menos de 90 días de la inundación se lleva pagado más del 90 por ciento de las ayudas, y si revisamos la historia de la Provincia, en ninguna ciudad inundada se pagaron tantos subsidios en tan corto tiempo.

Además todas las obras de canalización, limpieza, alcantarillado, alteos, etcétera que los vecinos nos pidieron, se hicieron en este tiempo.

También la respuesta de la Provincia en el compromiso con las obras mayores fue muy buena, porque están para ser licitadas las obras para las estaciones de bombeo; el dragado del Arroyo que será en tres tramos; el alteo de los terraplenes de los barrios Güemes y Belgrano; la estación de alerta temprana y la mega obra de la presa sobre la que seguramente pronto habrá novedades.

-¿Cambiará algo, mucho o nada su impronta para gestionar el Municipio en este año que es electoral?

-Nada. Sigo trabajando con el vecino porque la mejor perspectiva de la realidad me la da él. Ahora (ayer a la mañana) me voy de timbreo y es ahí donde capto lo que la gente ve y pretende de nosotros. 

Voy a profundizar este modelo de gestión, voy a redoblar el esfuerzo y le voy a pedir a mis secretarios que aumentemos la dosis de efectividad en todas las áreas de trabajo. 

En ese contexto hay áreas en las cuales se ha entendido nuestro mensaje, y la verdad es que hay otras en los que nos falta un poco.

La gente nos dio un plazo para que cumplamos con objetivos de trabajo que prometimos durante la campaña, y a mí lo que me ocupa diariamente es cumplir con todo eso. Nos dieron cuatro años y nos quedan dos años y nueve meses y todavía tenemos muchos compromisos por delante, para lo cual tenemos que trabajar cada vez más.

Tenemos elaborado un cronograma de trabajo para diez años, forma parte de una estructura orgánica, para lograr que cuando nos vayamos nosotros, el que venga le de continuidad, y si lo abandona, que sea por algo superador. La idea es tratar de dejar la vara lo más alto posible para que el que tome la posta siga avanzando.

-Usted no proviene de la política, pero ocupa un cargo político. ¿Se considera un político?

-Me considero una persona de gestión y me parece que lo que le puedo dejar a la ciudad es que en estos cuatro años se hayan hecho muchas cosas. También soy muy ansioso, y como para mí la ansiedad es una virtud no un defecto, empecé a pensar que se me va gastando el tiempo porque ya pasó el 30 por ciento del plazo que me dio la gente, pero estoy pensando cómo voy a aprovechar el 70 por ciento restante para lanzar y ejecutar todo lo que tengo en mente. Por eso voy a seguir haciendo el mayor esfuerzo para estar a la altura de las circunstancias.

-Hubo algunas modificaciones en el Gabinete en este principio de año. ¿Habrá alguna otra novedad o seguirá con el equipo actual?

-El Gabinete por ahora no va a tener otros cambios.

-¿Cómo vislumbra que será la relación con los concejales este año que es electoral?

- El Concejo es la resonancia política de la ciudad y lógicamente que en un año de elecciones la relación va a ser más discutida. Pienso que las discusiones, mientras sean en el ámbito del respeto -primero hacia los concejales y luego hacia la ciudadanía en general- están todas permitidas, pero si propiciamos un ambiente para que algunos barra brava vayan a putear a los concejales, el Concejo Deliberante va a tener que replantear su función. Como presidente del PRO estoy trabajando en una nota, y le voy a pedir al radicalismo que nos acompañe, para elevarla al presidente del Concejo Deliberante, para lograr que cuando una o varias personas vayan a putear a un concejal al que votaron cinco mil vecinos, el resto se pare y se retire del recinto. Creo que debe existir esa camaradería, porque no debe ser el Concejo Deliberante un lugar donde los barrabravas vayan a agredir a nuestros concejales porque si no la democracia queda desvirtuada. En ese tema el Concejo tiene cuestiones que replantearse.

-Desde lo personal, ¿el físico o la mente acusan algún tipo de recibo tras más de un año de una función que no le era propia?

-Aposté a esto para irme de acá y que la gente pueda reconocer todo lo que hice. Tras ese objetivo pongo toda la energía que tengo. No sé cómo se gastan las energías pero si se fueran gastando puedo asegurar que hoy las mías están bien. Me levanto todos los días con el mismo entusiasmo, noto que la gente nos transmite una energía muy positiva y eso ayuda mucho. 

-Ya que asegura que se nutre de lo que piensa la gente que usted visita. ¿Qué les dicen de la marcha del país?

 

-La gente nota que este país puede ser distinto. La percepción que tiene la gente, por ejemplo, no es la que tienen los gremios docentes. El jueves en Pergamino el 12 por ciento de los docentes se sumó al paro, o sea que el 88 por ciento no adhirió a la medida, porque ve que se está haciendo un esfuerzo para ir hacia un país distinto. Pero los gremios no lo vieron. Con la gente pasa lo mismo: ve que se hace mucho esfuerzo para cambiar las cosas y tener un país distinto.