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Repercusiones de la inundación: cómo cosechar en un contexto de exceso hídrico

 

Las abundantes precipitaciones registradas en Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires pusieron en riesgo a los cultivos de soja, girasol y maíz. Análisis de enfermedades foliares. El Inta realizó un pormenorizado estudio de la situación y difundió recomendaciones técnicas para reducir el impacto. Complicaciones por el estado de los suelos.

DE LA REDACCION. Anegados, volcados o golpeados. Así están los cultivos de soja, girasol y maíz en numerosos campos de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. Es que, producto de las abundantes precipitaciones registradas en las últimas semanas, los cultivos presentan algún grado de daño que impactaría en los rendimientos. Recomendaciones técnicas del Inta para reducir las pérdidas.

De acuerdo con el análisis de Juan Manuel Orcellet –técnico del Inta Santa Fe–, “serán necesarios, como mínimo, unos 10 días para ingresar al campo a realizar labores” y, en este sentido, destacó la necesidad de “definir qué cultivos y qué tareas se realizarán para optimizar los tiempos y no retrasar, más aún, la siembra”.

 

Soja

En este sentido, advirtió sobre los riesgos en los cultivos tardíos de soja, debido a la menor duración de las etapas vegetativas por el acortamiento de los días y las altas temperaturas a las estará expuesto en sus primeras etapas.

Además, remarcó que “la inducción a floración en una etapa vegetativa temprana provoca una menor altura y una menor cantidad de nudos de la planta, lo que disminuye el índice de área foliar y, por ende, la acumulación de materia seca”.

 

Enfermedades

Las enfermedades no son numerosas pero ya se pueden observar presencia de mancha marrón (Septoria Glycines) con severidad intermedia (5-7% en tercio inferior) en las siembras tempranas, mientras que en la siembra de segunda la severidad en baja. La mancha marrón es fácilmente controlada con fungicidas foliares. Considerando la cantidad de agua caída hasta el momento y la temperatura moderada y alta, es muy probable que la severidad de las manchas aumente con el transcurso de los días.

Algunos síntomas de enfermedades foliares como mancha foliar por Phyllosticta , son manchas necróticas con halo leve que comienzan por los bordes de los foliolos y en ocasiones forman una “V”hacia el centro. 

Este patógeno es necro trófico y puede ser controlado con la correcta aplicación de fungicidas. Cuando ocurre una infección severa las lesiones se extienden hasta los peciolos y tallos. Aun no hay referencias de importantes daños causados por esta enfermedad.

 

Maíz

En cuanto al maíz, lo consideró como “una alternativa promisoria para fechas tardías” pero, advirtió sobre los inconvenientes que pueden causar el elevado costo de la semilla y su disponibilidad.

Dada la menor radiación al momento de llenado de grano, el técnico aconsejó “reducir la densidad de siembra y cuantificar el nitrógeno disponible para una correcta elección de la dosis a utilizar, ya que los excesos hídricos posiblemente provoquen pérdida de nitrógeno por lixiviación”.

Orcellet destacó la necesidad de “definir qué cultivos y qué tareas se realizarán para optimizar los tiempos y no retrasar, más aún, la siembra”.

 

Girasol

Para el caso del girasol, Juan Marcos Giordano, técnico del Inta Rafaela, Santa Fe, detalló que “en la zona, en su mayoría, alcanzaron la madurez fisiológica y están próximos a cosecha, sin embargo, en gran parte de los lotes de siembra directa se ve deteriorado su anclaje con un elevado porcentaje de plantas inclinadas o volcadas, anegadas y con riesgo de podredumbre”.

De acuerdo con Giordano, resulta “primordial” realizar un exhaustivo análisis de situación basado en prioridades para evitar pérdidas. En primer lugar, para decidir el orden de cosecha será necesario conocer las condiciones del cultivo: humedad del grano, proporción de plantas volcadas, y zonas anegadas.

En segundo lugar, se deberá tener en cuenta el sobrecosto por el secado de grano, ya que no se recomienda su guardado bajo estas condiciones de humedad. Además, será necesario utilizar cosechadoras de la clase 4 a la 7 y reguladas para las condiciones.

 

Falta de piso

“La pérdida por cosecha admisible es hasta 70 kilos de granos por hectárea, los cuales suelen ser por el cabezal”, advirtió el especialista y aconsejó “contar con implementos que contribuyan a reducir las pérdidas de cosecha”.

El avance nacional de cosecha alcanzó el 16,6 % de la superficie apta, manteniendo un retraso en comparación a la campaña previa de 1,9 puntos porcentuales. El rinde medio nacional descendió a 19 qq/Ha. A su vez, las condiciones climáticas que afectaron a gran parte del área agrícola nacional, se encuentran afectando al crecimiento y desarrollo de 19.000 hectáreas implantadas sobre las regiones más anegadas. Aunque las productividades esperadas sobre el centro y sur de Buenos Aires se mantienen dentro del as expectativas iniciales, no se descarta la posibilidad de registrar modificaciones sobre la proyección de producción de 3.500.000 toneladas.

En el NEA, la cosecha se concentró sobre las localidades del centro del Chaco, donde se incrementaron las pérdidas de plantas en ambientes bajos afectados en mayor medida por la acumulación de excesos hídricos. Los últimos lotes recolectados registraron una disminución en su rendimiento y calidad, relevándose productividades entre los 14 qq/Ha y 19 qq/Ha. En el Centro-Norte de Santa Fe, la recolección de la oleaginosa se encuentra demorada en comparación al ciclo previo, ya que el estado de los caminos y la falta de piso en lotes implantados continúan imposibilitando el avance de las cosechadoras. El progreso regional de trilla habría alcanzado el 22 % de la superficie apta, con un rinde medio de 19,3 qq/Ha.

En paralelo, las labores de recolección también se desarrollaron sobre las regiones Centro-Norte de Córdoba y Núcleo Norte, con rendimientos que hasta el momento se ubican dentro de los promedios zonales. Por otra parte, localidades del Departamento de General Villegas registraron nuevamente excesos de humedad y anegamientos, los cuales se encuentran limitando el crecimiento y desarrollo de los lotes implantados que ya comenzaron a llenar grano. En cuanto a los lotes implantados en el núcleo girasolero del sur de Buenos Aires, la oleaginosa transita etapas críticas de floración y comienzos de llenado de grano, bajo una condición de humedad que varía de escasez a sequía, provocando capítulos de menor tamaño, los cuales podrían impactar sobre el potencial de rendimiento. En cuanto al estado sanitario, la presión es normal, relevándose aplicaciones contra isoca y chinche diminuta.

 

Maleza

En cuanto a las malezas, se debe tener en cuenta que los tratamientos residuales realizados antes de la siembra fueron degradados o lavados por lo que es esperable que emerjan las especies de malezas que estaban presentes antes de la implantación.

 

En este contexto, será “indispensable” el asesoramiento técnico para identificarlas a tiempo y tratarlas de un modo eficiente con productos selectivos y residuales.