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Editorial

Se tensa, una vez más, la cuerda entre docentes y el Gobierno

No vamos a plantear que la cuestión es novedosa, por el contrario, es claro que una vez más hay un clima de tensión en aumento antes del inicio de las clases, mientras los gremios están enfrentados con Nación por la eliminación de la paritaria nacional. 

Y en este escenario, transitando mediados de febrero el Gobierno provincial aun no convocó a la mesa de negociaciones, de modo que ante la inminencia del comienzo de clases es probable que no inicien. ¿Dejar la negociación salarial pendiente es una estrategia del Gobierno de María Eugenia Vidal para acorralar a los gremios docentes? Es probable, porque paralelamente anuncia que tiene decidido ofrecer a los docentes un plus por presentismo. De modo que los maestros se verán ante la situación de perder el plus si van a la medida de fuerza.

El extra para la remuneración, de todos modos, forma parte de lo que propondrá la Provincia cuando convoque a los gremios a la negociación paritaria, probablemente la semana próxima, según fuentes oficiales, con el inicio lectivo encima.

Lo del plus tampoco es tan novedoso, ya Vidal apeló a esa herramienta el año pasado, cuando en Buenos Aires hubo 16 días de paro. Pero, a diferencia de 2017, la compensación se ofrecerá durante la negociación y no en pleno conflicto. Y cuando se implementó los gremios rechazaron de plano esa medida, por considerarla antiparo. El año pasado, los maestros que no pararon recibieron una compensación de 1.000 pesos por única vez.

Y aunque el Gobierno de Vidal quiere evitar que la posibilidad de compensar el presentismo se interprete como un incentivo antisindical, lo cierto es que en la práctica funciona como tal. El tema despierta profundo malestar en los gremios, que históricamente se oponen a cualquier forma de premio al presentismo o de su contracara: castigo al ejercicio del derecho de huelga. Sumado al descuento de los días de paro -que la Provincia ya aplicó a los docentes en 2017 y para los que consiguió aval judicial-, el pago extra busca disuadir a los maestros de que dejen de dar clases.

El extenso paro del año pasado encabezado por el Suteba, que lidera Roberto Baradel, junto a otros de menor cantidad de afiliados, dejó enseñanza en las dos puntas del conflicto: tantos días de medida de fuerza corridos llevó a que fuera perdiendo intensidad con el paso de los días y el descuento de los días no trabajados y del premio por no faltar, fueron desgastando el conflicto. El Gobierno cree que ese antecedente le jugará a favor en la negociación con los sindicatos. Pero los gremios tienen otra perspectiva de lo que será sentarse a la mesa, sobre todo porque están más enfrentados que nunca a la mandataria provincial quien intentó por redes sociales y a través de leyendas en los recibos de sueldo convocar a una desafiliación masiva.

Precisamente en estos días se viralizó un video que ahora llegó a los medios nacionales, con la dura respuesta de Vidal a una docente mientras recorría las obras de refacción de una escuela en Monte Chingolo. Una docente, Liliana Rossi,  agremiada en el Suteba, aprovechó para exponer los reclamos de los maestros. “Somos los primeros interesados en que se inicien las clases, pero queremos que se respeten nuestros derechos. Necesitamos sentarnos en una mesa de diálogo para definir cuestiones que tienen que ver con condiciones de trabajo y salud laboral”, le dijo. Sin mirarla, Vidal devolvió: “Y que los chicos aprendan, ¿no? Es todo”. Y le sacó a Rossi de las manos el volante que detallaba el reclamo sindical. Los docentes acusan a la mandataria de destrato y de faltarles el respeto a los maestros. 

Suteba ya anunció, que se va a rechazar la cláusula de presentismo por todos los sindicatos docentes. Y advierten que no van a discutir ese tema como parte del salario, porque la salud de los docentes no va a ser moneda de cambio.

Por otro lado, el Gobierno nacional dio otro paso en su intento de debilitar y aislar a la Ctera, y con ella, a Baradel. El Ministerio de Educación de la Nación reunió a los gremios docentes con representación nacional en la denominada Mesa de Convenio Marco 20 días después de que un decreto sacó la discusión salarial de esa instancia y, en la práctica, eliminó la paritaria nacional.

La Ctera faltó a la reunión y la impugnó ante el Ministerio. Asistir habría implicado convalidar con la acción el decreto de Mauricio Macri, que consideran ilegal y que prevén denunciar ante la Organización Internacional del Trabajo por práctica antisindical a todo el macrismo. El 28 de este mes será el congreso de Ctera y si no se reabre la paritaria nacional, lo que no parece que vaya a suceder, llamarán a la medida de fuerza en todo el país. 

El decreto 52/2018 oficializó el mecanismo que Mauricio Macri impuso a la negociación con los maestros: reemplazó el debate de un piso de referencia con los gremios nacionales, la Ctera entre ellos, que luego guiaba la discusión en las provincias, por una fórmula que prevé que el salario mínimo docente sea un 20 por ciento superior al salario mínimo, vital y móvil. Los gremios docentes, en general, ratificaron su rechazo al decreto que sepultó la paritaria nacional, posición que comparten con la Ctera, y avisaron que mantendrán el reclamo judicial contra la medida. 

La pelea está planteada en todos los frentes, los gremios se ponen cada vez más duros, mientras el Gobierno busca acorralarlos cada vez más. Poca vocación de diálogo de las partes, dará como resultado lo que todos suponen.

En este escenario, no es difícil imaginar una negociación que comienza fallida y cuyos resultados parecen bastante previsibles: no se llegará a un acuerdo, al menos en principio.