Avances:
El Ministerio de Salud bonaerense enviará a Pergamino un helicóptero sanitario y dos vehículos todo terreno con médico y enfermero para atender emergencias en zonas anegadas. En la zona hay varias rutas cortadas, entre ellas la Nº 188, 9, 8 y 51, todas por agua en la calzada. Una buena parte de la ciudad está sin energía eléctrica por el ingreso de agua a los domicilios. Zonas no inundas también son alcanzadas por los cortes preventivos.

El consumo y la inflación, entre las variables para mejorar la economía

Las metas de inflación que el Banco Central  fijó para este año lucen, cuanto menos, de difícil cumplimiento. Este vaticinio no surge alegremente en una mesa de café, más bien, es el resultado del sondeo que elabora el propio Banco Central entre 50 prestigiosas firmas, conocido como REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado). De ese total, 31 son consultoras y centros de investigación locales, hay 15 entidades financieras de la Argentina y otros 4 son analistas extranjeros. Para Federico Sturzenegger, presidente del Bcra, esta encuesta es una herramienta clave y es utilizada por el funcionario como una guía en la toma de decisiones. Por ejemplo, al tener que establecer el nivel más adecuado para la tasa de interés en pesos, variable que resulta determinante para “calentar o enfriar el consumo”, como así también para inclinar la balanza hacia los plazos fijos o al dólar. Este indicador le está mostrando un par de datos inquietantes. En particular, uno que está muy ligado a su principal batalla: lograr que la inflación no supere un determinado umbral este año (y convencer al mercado de que así será). El hecho de que los analistas prevean -a partir de sus propios estudios- que el índice de precios no va a bajar tanto como él cree, es de por sí una luz de alerta que se prende en el arranque de un 2017 que será definitorio en términos económicos, políticos y electorales. Por lo pronto, Sturzenegger confiaba en que los resultados del REM iban a ser más favorables de lo que terminaron siendo. 

En la hoja de ruta del funcionario, hay una referencia que guía sus decisiones: si la inflación muestra síntomas de descenso, Sturzenegger puede bajar el costo del dinero (tasas) para así contribuir a una mejora en la economía (a partir del incentivo al consumo). Si, en cambio, el índice de precios se resiste a bajar, se ve más limitado para propiciar un descenso de los tipos de interés, lo que a su vez incide negativamente en el nivel de actividad. Sturzenegger insiste en que el Banco Central controla los precios a partir de fijar el nivel de tasas. De hecho, es lo que ha venido haciendo: al detectar una menor inflación, pudo propiciar un descenso del tipo de interés del 38% a menos de 25% anual. Tras conocerse este martes el nuevo REM (que muestra que el índice de precios está varios puntos más arriba que el previsto por el titular del Bcra), una pregunta comenzó a recorrer rápidamente los despachos de los principales analistas. ¿Podrá Sturzenegger continuar con ese derrotero bajista de tasas si el índice de precios no lo acompaña? La respuesta a este interrogante resulta clave. En particular, porque este es un año electoral en el que el Gobierno debe fomentar el consumo y reactivar la economía. 

La inflación de enero sería de 1,7%; la de febrero, 1,6%; la de marzo, 1,7%; la de abril, 1,8% ; la de mayo, 1,5%. Para los próximos 12 meses -a diciembre de 2017-, sería de un 21%. Esta última cifra se ubica cuatro puntos por encima del nivel máximo fijado por el propio Sturzenegger. Además, conlleva otro dato no menor: según el REM, “implica la segunda suba mensual consecutiva en las expectativas de inflación” para este período. Por lo pronto, los aumentos que se esperan de cara a los próximos meses (y que complicarán las metas del funcionario) son: Luz: las boletas de febrero llegarán con una suba; Gas: en abril se dará el primer ajuste de los cuatro previstos en el año. Educación: las matrículas tendrán un piso de alza del 20%. Impuestos y patentes: los incrementos rondarán el 30%. Alquileres: el alza alcanzará el 25%. Combustibles: subirán 8% en enero, con nuevo retoque en abril.  Telefonía celular: desde febrero se encarecerá entre 10% (Personal) y 15% (Movistar). TV por cable: el incremento rondará el 10% a partir de enero. Salud: la medicina prepaga se elevará hasta 6% desde febrero. Transporte y peajes: se elevarán entre 25% y 30% .

Del relevamiento que hace el Banco Central también se desprende que el crecimiento será menor al pautado por el Gobierno en el Presupuesto. Tiempo atrás, el Ejecutivo había pronosticado una suba del PBI del 3,5%. Esta cifra era vista como un piso por el entonces ministro Alfonso Prat Gay. En este sentido, las consultoras más importantes auguraban que la economía podía trepar hasta 5%. Ese vaticinio ahora pasó al olvido por dos razones fundamentales: La recesión de 2016 fue más dura y extensa, lo que influye en el “arrastre estadístico” para 2017. El contexto internacional se presenta como menos favorable y eso restará unos puntos adicionales En este sentido, la lectura que se desprende de la encuesta del Banco Central es que el “rebote” de este año no será tan alto. El gremio de los economistas estima que el crecimiento del PBI será de 3% en 2017.  

El dólar, en tanto, se presenta como aquella variable en la que no se espera grandes sobresaltos. Este punto no es menor, ya que los argentinos son muy sensibles a su comportamiento. También el Gobierno, más aun si se trata de un año electoral. En la mirada de más largo plazo, los pronósticos dan cuenta de una “senda creciente pero estable”. Técnicamente, habrá una apreciación real del peso, ya que el billete sube menos nominalmente de lo que lo hacen los precios de la economía. La estabilidad del dólar -un dato que preocupa a los exportadores- será, en cambio, una buena carta que podrá mostrar Mauricio Macri en este año electoral, algo que sus antecesores no pudieron ostentar. Quizás, una de las pocas buenas noticias aseguradas por el Gobierno para en este 2017.

En lo que concierne a los números más reales, los que maneja cada ama de cada o jefe de hogar, los gastos en productos de consumo corriente estuvieron en 2016 en niveles muy deprimidos, producto del enfriamiento o desaceleración del consumo que provocó el  Gobierno con la finalidad de reducir el índice inflacionario.

Si bien el ciclo recesivo se observó desde el comienzo del año pasado, por el impacto sobre el poder de compra de salarios que aumentan por escalones y precios que suben de modo continuo, pese al salto inicial que provocaron la unificación del mercado de cambios, gravitó negativamente la definición del aumento en las tarifas de luz y gas porque afectó severamente las expectativas.

Para peor, la demorada reactivación de la industria y la construcción y la fuerte destrucción de empleos en esos sectores, contribuyeron a intensificar la retracción del consumo de las familias.

 

No obstante, en el equipo económico, como entre los técnicos del Banco Central, se mantiene la expectativa de gradual salida de la recesión, a partir del cambio de humor que generará la baja de la tasa de inflación.