Avances:
El Ministerio de Salud bonaerense enviará a Pergamino un helicóptero sanitario y dos vehículos todo terreno con médico y enfermero para atender emergencias en zonas anegadas. En la zona hay varias rutas cortadas, entre ellas la Nº 188, 9, 8 y 51, todas por agua en la calzada. Una buena parte de la ciudad está sin energía eléctrica por el ingreso de agua a los domicilios. Zonas no inundas también son alcanzadas por los cortes preventivos.

Deseos, expectativas y temores para 2017

Cerramos 2016, un año de transición con las dificultades propias de los ajustes y los sinceramientos de una economía en crisis. Y los balances en este caso son casi ociosos porque sabemos ya todo por lo que atravesamos y, llegado a este punto, lo más importante son las expectativas que nos impulsan, como argentinos y pergaminenses, a vivir este año que se inicia. 

En definitiva nuestras esperanzas están centradas en dos grandes temas, la economía y la seguridad y todo lo que deriva de estos grandes objetivos en términos sociales. Son asuntos espinosos, porque sin recurrir como muletilla a la pesada herencia, en este primer año no se lograron acomodar los desaguisados de la década anterior. Pueden rescatarse unos pocos aciertos en materia económica, que no llegaron siquiera a lucirse porque estuvieron enmarcados por grandes falencias. Y en cuanto a seguridad, puntualmente boneaerense, ni siquiera podemos hablar de logros, tan solo de buenas intenciones.

Iniciaremos en pocas horas el segundo año de la gestión de Mauricio Macri y se esperan resultados. El presidente, a propósito de estas fechas aseguró que, tras cumplir un año en su función, siente que ya entiende “cómo es la tarea” y que empieza a sentirse “cómodo en el rol”.

“Me pasé varios meses donde sentía que corría y no podía llegar. Pero a fin de año sentí como un alivio, sentí como que se me acomodaron las cosas. No solo era el rol interno sino también el rol externo. Eran todas pruebas nuevas, desafíos nuevos. Pero a fin de año siento que ya entiendo cómo es la tarea, me empiezo a sentir cómodo en el rol, más allá de que la exigencia no baje”, expresó. Afirmó además que necesita “tener un equilibrio, lograr dormir bien, tener tiempo para los afectos, para la reflexión” porque, remarcó, “la tarea es gigantesca”. Para los argentinos es ambiguo escuchar semejante sincericidio del conductor del país: por un lado, la sensación de no entender quién estuvo al frente estos meses; por el otro, el sentirlo honesto, asumiendo que iguales sensaciones deben haber atravesado anteriores mandatarios, solo que no lo exeriorizaron. 

También Macri hizo una advertencia hacia adentro de su Gabinete, disfrazado de saludo de fin de año, cuando dijo que espera más de la gestión, que los funcionarios rindan más. Y con la salida de Alfonso Prat-Gay de Hacienda, donde hizo una interesante gestión, creemos que todos habrán entendido el mensaje.

En materia económica esperamos ver algo de crecimiento, aun cuando el contexto internacional no ayuda; también una baja de la inflación de este casi 45 por ciento de este año a un 20 ó 25 por ciento, que es lo que pronostican los expertos. La sensación es que desde donde estamos solo queda mejorar, por eso la expectativa es generalizada. 

Porque estudios y sondeos hay para todos los gustos y ninguno indica que se vaya a profundizar la crisis, sino que comenzaremos a recuperarnos. 

Las paritarias, que tienen estrecha relación con la inflación, serán clave para ver la reactivación o no del mercado interno, si un porcentual y otro se acompasa, habrá más movimiento de la economía doméstica, de lo contrario no será así. El tema es cuántas empresas medianas y pequeñas podrán soportar el incremento salarial sin cerrar ni despedir gente. Va a ser vital para que salarios e inflación guarden una relación que permita la reactivación que el Estado se haga presente acompañando a las Pymes, con estímulos y disminución de la presión impositiva. De lo contrario, va a resultar pero el remedio que la enfermedad, con más emprendimientos cerrados y gente sin trabajo. La mala noticia es que iniciamos el año con un incremento en dos rubros vitales, que tienen injerencia en todos los sectores productivos: combustibles y de la energía.

También es un año electoral el que vamos a comenzar y este no es un dato menor, porque sabemos que en la línea gruesa los comicios suelen condicionar decisiones, adelantar unas y atrasar otras. La oposición endurece la línea y no son períodos fáciles de llevar.

La inseguridad y el narcotráfico, que están llegando a niveles insospechados en la Argentina, son en conjunto otro de los grandes desafíos que tiene la gestión PRO, no solo a nivel nacional sino en la peligrosa provincia de Buenos Aires. En los últimos ocho meses los registros hablan de 114 víctimas fatales. Casi todas (siete de cada 10) con heridas de bala, porque la profusión de armas en manos de los delincuentes sigue tan activa como siempre.

Los reacomodamientos de las fuerzas de seguridad, que no solo son difíciles sino peligrosos para quien los dispone y para la sociedad toda, se llevaron el primer año de gestión. Romper con las “cajas” históricas de la Policía generó no pocos conflictos y mientras tanto la inseguridad escaló sin pausa. Muertos, heridos, narcos, robos en todas las modalidades, secuestros. Todo formó parte de un período donde no se vieron mejoras y esperamos que, tal como en la economía, el segundo año de la gestión macrista se vean las mejoras que todos deseamos y para las que se trabajó en 2016, mediante una remoción profunda de estructuras corruptas anquilosadas.

Por lo demás en el caso de Pergamino específicamente, esperamos una nueva estrategia que incluya obras para evitar los anegamientos, como la represa que tanto se pide, una obra que no depende de fondos propios sino que habrá que gestionarlos en la Nación (por los altos costos), que todos quienes padecieron las inundaciones reciban el apoyo y la contención necesaria y posible. También esperamos que Pergamino se ponga de pie, como siempre ha hecho, ante la adversidad. Somos una ciudad con historia, con esfuerzo, y seguramente vamos a salir adelante, esperando que las autoridades municipales estén a la altura del desafío para acompañar a los vecinos en el trance. 

Tenemos expectativas, esperanzas, queremos vivir mejor, no es más que eso lo que pretendemos los argentinos en general y los pergaminenses en particular para este 2017.