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Elecciones

Felipe Solá rumbo a octubre: “Tenemos que llegar mejor a la gente”

Jorge Solmi, Marita Conti y Felipe Solá en LA OPINION. (LA OPINION) Jorge Solmi, Marita Conti y Felipe Solá en LA OPINION. (LA OPINION)

El exgobernador y candidato a renovar su banca de diputado por 1País, habló con LA OPINION sobre la marcha de la campaña. Fue duro contra el gobierno de Macri y también con el de Vidal, aunque en este caso la crítica fue más leve. “Vidal es mejor que Macri, aunque para eso no hace falta mucho”, ironizó.


Felipe Solá es uno de los hombres fuertes de 1País, la fuerza política que lidera Sergio Massa. Su paso, valorado por muchos, por la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires, es su mejor carta de presentación, aunque también fue ministro nacional de Agricultura y varias veces diputado nacional, entre otros cargos. Tiene peso propio en el universo político y se para sobre sus pergaminos para opinar de los temas que se le planteen.

En un mano a mano con LA OPINION, acompañado por los candidatos a concejales locales Marita Conti y Jorge Solmi, Solá -que es candidato a renovar su banca como diputado nacional- habló del resultado de las Paso, de lo que se viene en las elecciones generales, de la marcha del Gobierno de Macri y también de la gobernadora María Eugenia Vidal, a quien le valoró algunas cuestiones.

-¿Cómo se reconfigura 1País después del resultado de las Paso, que no fue el deseado?

-El resultado de las Paso nos hizo reflexionar en conjunto a quienes integramos 1País; una de las conclusiones a las que arribamos es que no hubo oídos para que llegara nuestro mensaje o bien que no tuvimos potencia de llegada, pero la certeza es que no nos escucharon. 

La decisión ahora es aumentar la potencia de llegada y eso se hace caminando, hablando con la gente, impactando de manera  tal de que la gente le comente a la gente, y también a través de los medios, por supuesto. No creemos que tengamos que ser acompañantes terapéuticos con la gente, preguntándole qué le pasa, dándole una palmada como hace Macri y seguir como si nada, pero sí debemos tener muy en claro que las prioridades no son siempre las que uno cree.

-¿Es decir que creen que erraron en cómo llegar a la gente, no con el discurso?

-Nosotros decidimos no cambiar el discurso, sabemos que tenemos que llegar mejor a la gente, pero no nos vamos a disfrazar de otra cosa; no nos vamos a “peronizar” ni tirar más al medio ni hacer ninguna otra jugada supuestamente ideológica que equivale a ponerse una máscara, sino que vamos a seguir siendo leales al contrato implícito que tenemos con el millón seiscientos mil personas que nos votaron, a los que les tenemos respeto y agradecimiento. Si el discurso nuestro era el mejor para convencer a la gente, debe ser el mismo para ampliar; porque no hay un discurso para retener y otro para ampliar. Hay que emocionar y decir la verdad.

-¿Qué cree que se define en estas elecciones donde según las Paso no están como favoritos?

-Es oportuno hablar de esto, porque no va a cambiar demasiado el Parlamento, solo cambiarán las expectativas hacia 2019 por un lado, y por otro esta elección define qué tipo de política va a llevar adelante la oposición frente a la política que plantee Macri, un Macri que puede ser ganador e ir por reformas históricas que el liberalismo ha querido introducir en la Argentina y no ha podido, o cuando las ha conseguido ha fracasado como alguna reforma de Menem.

-¿Ve como posibilidad o certeza que Macri, en caso de ser ganador, vaya por reformas de fondo?

-Lo veo como una alta posibilidad, no sé si certeza. Pero todo es muy posible, todo indicaría eso. Macri insiste en una línea PRO puro, modelo propio, no negociado, que si sale bien es mejor y si no sale denuncia a las mafias, porque todo lo que se le opone a ellos son mafias, y las mafias nunca son de ellos. Por ejemplo, nunca hay una mafia de los banqueros, de los empresarios grandes, de los que sacan plata del país, de los grandes evasores. Las mafias para el macrismo siempre son las que tienen que ver con la vida cotidiana y que supuestamente infectan la vida argentina y que él las va a enfrentar. ¿Es casual o no que los poderosos nunca son mafiosos? Han llegado al poder pero nunca por el lado de las mafias. Esa es la idea que quieren vendernos y que francamente a esta altura de la conciencia argentina es difícil comprar.

Por otro lado creo que en estas elecciones hay muchas especulaciones sobre el futuro del peronismo, pero me parece que es una problemática de periodistas, analistas y políticos, y no se trata de un problema popular. La gente no se pregunta cuál es el destino del peronismo, sino cuál es su propio destino, de su barrio, de su sector o de su trabajo. 

-¿Qué es 1País en este universo de propuestas?

-1País inventó la tercera vía o la avenida del centro y después que empezamos a trabajar nos dimos cuenta que estaba muy apretada la tribuna y que entrar a esa tribuna llena era difícil porque la gente que la estaba ocupando no quería que nosotros ingresáramos. Ni Cristina ni Macri bajo ningún punto de vista querían esta tercera vía sino enfrentarse entre ellos. Y esto es mucho más grave desde el Gobierno, porque la responsabilidad de unir y no dividir es más del Gobierno que del opositor.

-¿Cómo analiza el gobierno de Macri en términos de resultados?

-Macri tuvo tres objetivos: pobreza cero, y de ese resultado mejor ni hablar; combatir al narcotráfico y puso a una burra como Patricia Bullrich al frente para quemar unos kilos de marihuana de vez en cuando pero sin hacer nada contra el Paco en las villas ni en los barrios; y el tercer eje era unir a los argentinos, pero este punto no se lo contaron a Durán Barba, porque están haciendo exactamente lo contrario, que es dividir y esa división va a tener sus costos, en primer lugar porque no atraen inversiones los países divididos internamente. En ese marco, nosotros como fuerza política tratamos de abrirnos camino entre dos fuerzas que quieren dividir, hicimos lo que pudimos en un contexto en el que nos dimos cuenta que la corriente venía para dividir.

-Con el resultado de varias elecciones a la vista, ¿no cree que hay una subestimación de los analistas, los encuestadores y de los propios políticos sobre cómo se comporta la gente en el cuarto oscuro?

-Las conjeturas corren por cuenta de periodistas, consultores, analistas y por fuera de las cámaras, de los actores políticos, pero esas conjeturas no sirven porque siempre dan por supuestas conductas que son motivo de prejuicios, no de juicios. Lo que sí me gustaría es que la gente me sorprendiera, y si es a favor mejor, pero si me sorprende en contra también va a ser mejor para el país. Es decir que sería muy importante que la gente, con su voto, sorprendiera fuerte para romper esta especie de monotonía.

-¿Este es un gobierno de transición?

-Ellos (el Gobierno) dicen que están en una transición para tratar de ordenar este país que desordenó Cristina, organizarlo y que después crezca. Mientras tanto hay una gran cantidad de argentinos que retrocede, y algunos retroceden hasta el hambre. Todos bajamos, porque hace seis años que no se crean empleos genuinos, por ejemplo. La prioridad de Argentina es crecer como sea; primero hay que crecer y después nos quejamos de cómo crecimos. Es como River ante Jorge Wilstermann: había que hacer goles, no importaba cómo, en todo caso después se analizaba el partido, pero con el resultado a favor. 

Además esto del crecimiento gradual es mentira, porque por cantidad de habitantes estamos decreciendo, ya que el año pasado caímos 2,6 puntos y este año vamos a crecer 2,5 y encima con más habitantes. Por lo tanto por habitante Argentina retrocede, un niño que nace en este país en promedio es más pobre, produce menos crecimiento y está más endeudado.

-Este Gobierno tiene dos años más por delante y ustedes como oposición tendrán que convivir con el modelo que imponga el Ejecutivo. En ese marco, y teniendo en cuenta que en un principio el por entonces Frente Renovador apoyó varias iniciativas del oficialismo, ¿qué tipo de oposición hará tras las elecciones del mes próximo?

-En un comienzo, con un país que fue a ballotage, aprobar algunas leyes era fundamental, una necesidad. No podíamos trabar al Gobierno en el tema de los hold out, por ejemplo. Apoyamos muchas leyes, es cierto, pero lo que no sabe la gente, y es por falla nuestra, es que cambiamos muchas leyes, porque del otro lado el Frente para la Victoria votaba en contra todo. 

Después fueron pasando cosas, encuentros y desencuentros, pero lo importante ahora es lo que se viene. Por ejemplo la reforma laboral, que el Gobierno dice que no la va a mandar el Parlamento, sino que la va a negociar con las organizaciones sindicales, supongo que con la CGT y alguien más, pero después irá al Parlamento, y que no se equivoque la CGT, no vaya a ser cosa que seamos más duros nosotros que ellos, porque una reforma a la brasileña, nones. La reforma laboral es para hacerla en un país creciendo, más fuerte. Crezcamos tres años y después discutamos una reforma laboral. Son cosas para discutir, igual que la reforma previsional, pero nunca podemos ir sobre los más vulnerables con un país en retroceso.

-¿Qué cree que pasará con las tarifas este año?

-Le preguntamos recientemente al ministro (de Economía)Djuvne en la reunión de comisiones en la Cámara, cuánto iban a aumentar las tarifas, porque es una parte central de la inflación, y nos dijo que eso se lo teníamos que preguntar a Aranguren. Dicho de otra manera, parece que hay una decisión de bajar la inflación y al mismo tiempo ir sobre el bolsillo de la gente con las tarifas. No nos pueden decir cuánto van a aumentar las tarifas porque no pueden dar malas noticias antes de las elecciones. Nosotros queremos que nos digan ahora y que discutamos al presupuesto ahora, abandonemos la campaña y pongámonos a discutir estas cosas. Concretamente, nuestra propuesta en este marco es que las tarifas no puedan subir cada año más que lo que sube el salario.

-Una reflexión sobre la Provincia que usted dejó, los ocho años de Scioli y la actualidad de María Eugenia Vidal.

-Dejé una Provincia ordenada, con 10 mil millones por año de presupuesto que fue exactamente la misma cantidad de recursos con la que la recibí. Y cuando la entregué, eran 10 mil millones de nuevo, a pesar de las muchas cuestiones que pasaron en el medio. Hoy María Eugenia Vidal tiene un presupuesto de 32 mil millones de dólares y en la Provincia hay un millón de personas más, por lo tanto tiene mucha más plata de la que tenía yo. En segundo lugar, los chicos que van a la escuela pública, con mi gestión perdieron por paros 26 días de clases en seis años; con Scioli perdieron 101 días en ocho años y con Vidal llevan 17 días en 20 meses. Es decir que he defendido la escuela pública más que los demás gobiernos, aún con mucho menos plata para negociar.

En tercer lugar, creo en las buenas intenciones de María Eugenia Vidal con respecto a la cuestión policial y al enfrentamiento de las mafias, creo en serio. Pero le planteo que hagan un plan de largo plazo, que contemple todos los aspectos policiales y judiciales que están en mora. También critico seriamente la política de salud, que está en su peor momento, en cambio pondero la obra pública, que está bien y me alegro mucho, por ejemplo, venir a Pergamino y ver la que la (ruta) 8 se esté haciendo con doble vía, y me alegro que se esté haciendo la 7 hasta Junín, la 5 hasta Carlos Casares y la 3 hasta Azul, y que se haya retomado después de ocho años de parálisis la obra del Salado (contra las inundaciones), que tiene relación con Pergamino, porque cuando arreglen todos los afluentes de la zona del noroeste, el agua va a venir por esos ríos por la pendiente hacia el Paraná.

-Y puntualmente, ¿qué piensa de María Eugenia Vidal?

-Que en cierto modo hay una sobreactuación, marketing, por ejemplo viviendo en una base aérea. Lo venden como un acto heroico y en realidad es para que esté tranquila, es por comodidad, no oír ruidos, caminas 10 metros y te subís al helicóptero que te lleva a La Plata, cuando en realidad debiera vivir en La Plata. Yo me cargué cuatro mil policías con Arslanián (ministro de Seguridad) y siempre viví en la residencia de gobernador. De todos modos, creo que Vidal es mucho mejor que Macri, pero no es muy difícil ser mejor que Macri, y no quiero que la vendan como heroína ni que sólo echen gente, sino que nos digan cómo vamos a mejorar.