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Cultura y Espectaculos

Mariano Angarolla, el pergaminense que de oyente pasó a ser ternado por su programa favorito

Angarolla junto a Andy Kuznetzoff. (MARIANO ANGAROLLA) Angarolla junto a Andy Kuznetzoff. (MARIANO ANGAROLLA)

“Escuché ‘Perros de la calle’ y sentí automáticamente que tenía que estar ahí”. Y así fue: el joven es el movilero del envío y fue nominado al Martín Fierro de Radio.  Mariano habló con LA OPINION sobre cómo es trabajar con Andy Kuznetzoff, recordó anécdotas con Pacino, Darín y Del Potro.


Mariano Angarolla , “el Psayco”, periodista nacido en nuestra ciudad, que forma parte del staff del programa “Perros de la calle” que se emite por radio Metro (95.1), de lunes a viernes, de 10:00 a 14:00, fue nominado a los premios Martín Fierro de Radio 2017 por su labor como movilero.

Su nominación se suma a otras tres: Programa de interés general FM (“Perros de la calle”), Labor Conducción Masculina (Andy Kuznetzoff) y Mejor labor en operación (Pablo Zucca).

La ceremonia de entrega se llevó a cabo anoche en La Rural de Buenos Aires con la conducción de Pamela David y Alejandro Fantino.

En comunicación con LA OPINION, Angarolla reveló que tomó la nominación con “sorpresa” por un lado, pero por otro con la certeza de que un trabajo bien hecho generalmente tiene su recompensa: “Trabajo en uno de los programas más escuchados de la Argentina, que está muy instalado en el oyente, donde realmente hacemos un  gran trabajo. Hay pocos programas en la radiofonía argentina que tienen la producción que tiene ‘Perros de la calle’, donde siempre se busca algo más, algo distinto, una vuelta de tuerca, además del entretenimiento, y el móvil no está exento de eso. Hicimos cosas interesantes, distintas, que no hizo nadie y la devolución de la gente en la calle ya lo hacía sentir un poco. Así que lo tomamos con sorpresa, pero con la certeza que todo el equipo hizo un gran trabajo”.

Sus comienzos

Al concluir su ciclo secundario en el pueblo de Arroyo Dulce (parte lo hizo en el Colegio San José de los Hermanos Maristas, donde también hizo el jardín de infantes y la primaria) y sin tener claro una carrera a seguir, en el año 2004 Mariano se radicó en Buenos Aires, una ciudad que siempre lo atrajo y que prefirió a Rosario.

Su primera etapa en la gran urbe fue como estudiante de Recursos Humanos en la UBA, pero su inclinación por el periodismo pudo más. “En Buenos Aires me di cuenta que todo era más cercano y a esos tipos que veía por televisión los tenía al lado mío”, sostuvo Angarolla, que el 9 pasado cumplió 33 años.

“Empecé a escuchar ‘Perros de la calle’ y sentí automáticamente que yo tenía que estar ahí. Un día, en una clase de Sociología en la UBA, estaba con la cabeza en otro lado, así que me levanté y me fui y me dije: ‘No vuelvo más’. Esa misma tarde averigüé sobre las escuelas de periodismo y a fin de año me anoté en Deportea, en periodismo deportivo, porque siempre me gustó el deporte, el fútbol y el básquetbol, y porque me pareció que no me condicionaba para ejercer después el periodismo general”, contó, al tiempo que recordó que jugaba al básquetbol en el Club Gimnasia de Pergamino, donde hizo un grupo de amigos que mantiene hasta el día de hoy.

“Yo tenía 22 años y creía que me comía el mundo. Tampoco tenía contactos y no conocía a nadie. Entonces, empecé a ir a la puerta de radio Metro a esperarlo a Andy (Kuznetzoff). Un día fui y le dije que quería laburar con él. Muy gentilmente y sin conocerme me dio su e-mail y para mí fue todo, porque con eso ya tenía un contacto permanente. Cada dos meses me aparecía en la puerta de la radio y escuchaba el programa todos los días y participaba, y así él me fue conociendo. Me creó un personaje y me puso el “Psayco” (psicópata) porque él siempre salía y estaba yo esperándolo. Los oyentes ya me conocían como el “Psayco”. 

“Paralelamente yo seguía estudiando periodismo, me salió una pasantía en TyC Sports, donde conocí a Fernando Pacini, a quien también lo tenía como un referente, pero que, curiosamente, no conocí en Pergamino. Nos hicimos amigos, me enseñó mucho, me contuvo en los momentos en que me bajoneaba y me hizo un contacto para que me reciban en Fox Sports. Así entré a trabajar en el noticiero de Fox, después estuve en DirecTV Sports con Juan Pablo Varsky y Matías Martin”.

Sin embargo, a Mariano no se le iba de la cabeza su idea de trabajar en la radio junto a Andy Kuznetzoff. Y, después de siete u ocho años, ese día llegó. “Hace dos años, Nicolás Cayetano Cajg, uno de los integrantes del programa ‘Perros de la calle’, estaba de vacaciones, y Andy me mandó a San Pablo a hacerle una nota a Ronaldo, la estrella de fútbol de Brasil. Ese fue mi debut. Tres meses después entré a la radio y me mandó de movilero”.

Mariano junto a Ricardo Darín. (MARIANO ANGAROLLA)

En busca de historias

Entre todos los movileros, Mariano se distingue tanto por su apodo como por trasladarse por toda la ciudad en una moto tipo scooter, de una nota a otra. Ese es el ardid de su “personaje”.  Desde Pergamino, la radio Metro puede escucharse solo por Internet; para quienes no tienen ese hábito y desconocen el perfil del envío que conduce Kuznetzoff y el estilo del “Psayco”, Angarolla comentó que “Perros de la Calle”  es un programa muy amplio, “que tiene aspectos informativos, culturales, de entretenimiento, de delirios. Entonces, si bien puedo cubrir un piquete en el obelisco, no voy a la nota seria de ir a poner el micrófono al piquetero para ver que reclama sino que informo lo que está pasando, pero paralelamente encuentro las historias que hay alrededor”, apuntó el movilero que con su moto scooter recorre la ciudad en búsqueda de historias.

“Yo voy contando una historia pero atrás Andy, Gabriel Schültz y Nicolás Cayetano Cajg, que son unos monstruos de radio y la tienen muy clara, te van llevando y todos juntos vamos armando la historia, incluso el oyente”.

-Aunque ya señalaste algunos aspectos de su estilo de trabajo, ¿cómo es el día a día con Andy Kuznetzoff?

-Las palabras para definirlo son intensidad y generosidad. Desde el primer día que fui a la radio, él me escuchó. Tardó bastante en darme la chance, pero las cosas se dan en el momento que se tienen que dar. Me agarró con mayor madurez, más preparado. Destaco que él me tiró a la cancha a jugar en primera en un programa ya instalado, con más de 10 años, de primer nivel. Me fue marcando el camino, me tuvo paciencia, me esperó. Siempre me alentó y me enseñó cómo hablar en la radio, donde hay que ser más descriptivo, con un montón de consejos y a su vez con exigencias. Todos los días hay que traer algo nuevo, hay que superarse. También le reconozco algo que tienen pocos jefes: el reconocimiento constante. Si hacés algo bien no solamente te lo dice a vos sino que se encarga de decírselo a los oyentes y si es necesario lo repite. Así que estoy sumamente agradecido por la confianza que me tuvo. El es un formador también. Lo admiro mucho porque no es fácil llevar cuatro horas de programa con ese ritmo. Admiro la cabeza que tiene, la rapidez, la lucidez para generar momentos, ya sea de entretenimiento o emotivos. 

Cuando arrancó “PH (Podemos Hablar)” en Telefé me llevó a trabajar con él para hacer la producción periodística, algo que hacía también para la radio, además de los móviles. Iban a ser solo cuatro programas y llevamos casi 20 y es muy probable que siga el año que viene.

-De los famosos o personalidades que te tocó entrevistar, ¿qué notas destacás?

-Te puedo destacar una historia con Al Pacino, cuando vino a la Argentina el año pasado. Lo estuve persiguiendo durante cuatro días haciendo guardia en el Hotel Alvear. Era muy difícil acceder a él porque salía desde adentro del hotel en auto. Me hice amigo de su cuñado porque su novia es argentina, y era el que organizaba su visita al país. También me hice amigo del chofer, le hice una nota y lo saqué al aire. El día que se iba para el aeropuerto el cuñado me dice: ‘Quedate tranquilo, ya está avisado, va a bajar el vidrio de la ventanilla del auto y te va a saludar’. Me ubico en el portón, el guardia me deja el lugar, sale la camioneta, Al Pacino baja el vidrio y en ese momento se me apaga el celular. Totalmente abatido me fui a mi casa, pero al llegar, el cuñado desde el aeropuerto y antes de que Al Pacino se suba al avión, me mandó un saludo por Whastsapp para el programa. Después contamos la historia en el programa y nos divertimos mucho. 

Tuve otra anécdota con Ricardo Darín, que es un fenómeno, un tipo con una humildad impresionante con todos los periodistas. El estaba filmando una escena de la película “La Cordillera” en un hotel céntrico en Buenos Aires. Fue la misma semana que estuve persiguiendo a Al Pacino. Esto fue un lunes y el domingo él había estado en un asado y jugando un partido de polo con Al Pacino. Cuando sale a fumar un cigarrillo, lo invito a salir al aire para el programa y le pido que cuando yo lo salude me diga ‘Hola Psayco ¿cómo andás?’, como que nos conocemos desde siempre. El se copó con la idea y me dijo que antes de presentarlo le diga a Andy que estaba con uno de los polistas que jugó con Al Pacino. Estallaron todos de risas y fue una nota de 15 minutos.

Otra que te puedo destacar y la pongo en el puesto Nº1 por lo que significó periodísticamente, fue cuando Argentina gana la Copa Davis el año pasado. Lo estuve siguiendo a Del Potro antes de que se fuera a jugar la final a Croacia. Me llegó el dato que estaba entrenando en un edificio para que la gente no lo moleste. Hablé con su jefe de prensa quien me dijo que cuando se fuera a Ezeiza me podía dar cinco minutos. Me fui en mi moto hasta el aeropuerto, me dio una nota exclusiva y en el cierre de la nota Andy le dice: ‘Ganes o pierdas la Davis, a la vuelta hablas con nosotros’. Resultó que Argentina ganó y cuando voy al aeropuerto había más de 100 periodistas esperando la conferencia de prensa. A mí no me servía, entonces me pongo a hacerles una nota a cuatro amigos de Del Potro de Tandil, pero en ese momento los llaman para que pasen a un salón VIP porque ‘Delpo’ ya había llegado y yo me mandé como un amigo más. De golpe me encontré viéndolo a Del Potro con la Copa Davis en la mano abrazando a su familia. Me ve, se acuerda de mí, me saluda y me da la exclusiva. De darme la nota a mí se fue a la conferencia de prensa y cuando termina se me acerca y me dice: “Pará que nos falta la foto con la copa boludo” y nos sacamos la foto.

La foto de la anécdota con Juan Martín Del Potro (MARIANO ANGAROLLA)

-¿Qué opinión tenés ante la crisis que ahoga por esos días a cinco radios del Grupo Indalo? 

-Creo que es preocupante porque se reduce la cantidad de medios y de periodistas, y no está bueno en democracia que haya más monopolios y menos medios independientes. Pero a su vez también hay que entender que hubo una política kirchnerista que combatió el monopolio de Clarín creando su propio monopolio, no solamente con medios estatales, haciéndolos ultra oficialistas como la TV Pública, el Futbol para Todos, las radios, la agencia Télam, sino financiando el 100 por ciento de un montón de medios, como el caso de Radio América, Tiempo Argentino y lo que terminó siendo el Grupo Indalo, con C5N, Radio Pop, la Mega, todas bancadas por Cristóbal López, que sabemos que era uno de los testaferros más importantes que tuvo el kirchnerismo. Por supuesto que esto no justifica que hoy esos medios cierren  o que la gente no cobre. Significa que está mal que los gobiernos financien los medios de comunicación. Hasta se tendría que eliminar la pauta publicitaria oficial en los medios, porque esto de alguna manera condiciona a los periodistas. Entonces, lo mejor sería que los periodistas se financien de manera privada o sean autosustentables. 

La Justicia tiene que actuar porque no puede ser que haya empresarios que se borren como pasó en Radio América.